17/03/2025

El Águilas empata ante el Orihuela un partido marcado por la polémica y en el que dispuso de numerosas ocasiones para llevarse la victoria

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El Águilas Fútbol Club empató a uno ante el Orihuela Club de Fútbol en el encuentro disputado ayer en el Estadio Centenario El Rubial y correspondiente a la 27ª jornada del campeonato en el Grupo IV de Segunda Federación. Los blanquiazules fueron muy superiores a su rival, especialmente en el segundo tiempo, si bien tuvieron que remar a contracorriente tras el tanto visitante, además de volver a pecar de falta de acierto cara a gol y de darse de bruces con el enésimo arbitraje lamentable de la temporada. Los hombres de Fran Alcoy cierran la jornada novenos en la clasificación y a cinco puntos del playoff de ascenso, aunque con un partido menos que sus rivales en esa pelea.
El Águilas se estrelló contra demasiados muros como para conseguir la victoria. Esa metáfora que, de manera resumida, sirve de titular para esta humilde crónica se relaciona con el hecho de que el conjunto de la ciudad costera disputaba ayer en su histórico estadio un encuentro que bien podría pertenecer a esa frustrante primera vuelta que tantos quebraderos de cabeza trajo a Fran Alcoy y los suyos. Como entonces, los blanquiazules jugaron de manera alegre, pero se toparon con un árbitro absolutamente carente de valentía para castigar como era debido las acciones que toda la grada reclamó, amén de esa falta de gol que tantos puntos ha costado en momentos determinados de la campaña.
Así pues, y continuando con el símil, el primer obstáculo con el que los nuestros chocaron fue el de la mala fortuna. No es ningún pecado admitir que la primera parte del cuadro aguileño no fue precisamente brillante, si bien la realidad es que su rival (un Orihuela que, como su propio entrenador confesó en rueda de prensa, dio por muy bueno el punto) se encontró con su único gol de la tarde de manera casi accidental. Un disparo desde fuera del área de Gonzalo Miranda en el 18’ de partido que, en condiciones normales, no habría supuesto mayor dificultad para Iván Buigues tocó en un defensor local y se desvió en dirección contraria al palo que previó el guardameta mutxameler.
Con ese 0-1 en el marcador y la secuencia de resultados que se dieron a lo largo de la jornada (ganaron los siete primeros), la exigencia se tornó en necesidad. Y en ese contexto, cualquier detalle podía tornarse en definitivo y marcar el punto de no retorno del partido en cuestión. Por ello, no es baladí el error clamoroso que el colegiado del mismo, Javier García Rubio, cometió en el minuto 42’. Un balón llovido del cielo se dirigía hacia la posición de Chris Martínez, quien a buen seguro se habría plantado solo ante el portero, de no ser porque un agarrón del defensa alicantino Pedro Inglés, ex del Águilas, impidió su avance, casi como de otro muro se tratase. Todo el Rubial clamó penalti por una acción tan meridiana como todas aquellas que conforman la indignante y extensa lista de quejas que se acumulan desde la primera jornada. Ya la conocen los habituales de este espacio: ese gol anulado a Ebuka en el estreno liguero frente al Almería; la colección de penaltis no pitados ante la Minera, La Unión o el Xerez Deportivo; la surrealista expulsión de Nando en San Fernando; aquella bochornosa acción en el descuento que costó dos puntos en la visita a Torremolinos, etcétera. Si lo estiman, también pueden incluir una clara mano -no señalada- de Goyo dentro del área en el minuto 55’, el segundo penalti obviado por el trencilla castellano-manchego en la tarde/noche de ayer.
Además de esa mala fortuna y del mencionado esperpento arbitral, el tercer muro con el que el Águilas se topó fue el de la falta de acierto cara a gol y, de forma complementaria, con el buen hacer del portero visitante, un Aitor Arias que, por momentos, convirtió su portería en inexpugnable. Los nuestros, especialmente en la segunda parte, tuvieron ocasiones de todos los colores para intentar batirle. Sólo Sergio Chinchilla, que no llevaba ni diez minutos en el campo, lo consiguió en una acción en el 70’ en la que, con la punta de la bota, envió a la red un balón asistido por Joel Rodríguez. El propio delantero valenciano, Darío, Chris Martínez o Soler protagonizaron algunas de las oportunidades más claras, si bien ninguna de ellas terminó de concretarse en el gol de una victoria que nunca llegaría. Todo pasa por El Rubial, así que los que siempre queremos ver el vaso medio lleno nos acordamos hoy de que los nuestros dispondrán de otros dos enfrentamientos consecutivos en casa en los que demostrar hasta qué punto quieren -y pueden- pelear por los objetivos más ambiciosos. Y en ese sentido, toca pensar desde ya en ese duelo directo del sábado ante el Xerez.


Fuente: Águilas FC 

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